Víctor
Hugo Guzmán sólo
se nos adelantó en el camino
Konaté
Hernández
De
noche y una suave llovizna que caía apenas humedecía las calles y los
panorámicos de los vehículos. Los cajones que sirven para estacionarse sobre la
avenida Andrés Quintana Roo estaban llenos, por lo que habría que buscar un
espacio en las calles aledañas.
Los
comunicólogos de las diversas fuentes informativas como radio, televisión,
prensa escrita y digital iban llegando conforme terminaban sus trabajos en sus
respectivas redacciones, áreas de trabajo; compañeros que como suele decirse,
de la vieja guardia, desde los que andan en las calles tras la nota hasta
quienes trabajan detrás de las pantallas, cámaras, micrófonos y de un
escritorio, acudieron a la funeraria para acompañar al amigo y compañero,
hombre de gran trayectoria en el gremio periodístico, de rostro serio, adusto,
siempre dispuesto a transmitir su acervo cultural a los nuevos valores en lo
que a letras respecta.