miércoles, 14 de marzo de 2018


Stephen Hawking, el físico teórico
más importante de nuestra era

LONDRES.— El físico británico Stephen Hawking ha fallecido a los 76 años, según un tuit de la BBC, que cita a un portavoz de la familia.
Sus hijos Lucy, Robert y Tim dijeron estar “profundamente tristes de que nuestro amado padre haya fallecido hoy”. Además, según cita la cadena británica de noticias, detallaron que Hawking “era un gran científico y un hombre extraordinario cuyo trabajo y legado seguirá vivo por muchos años”.

El texto señala que la familia ha pedido amablemente que se les conceda tiempo y privacidad para lamentar el fallecimiento, pero agradecen a todos los que han estado cerca del profesor Hawking y que lo apoyaron a lo largo de su vida.
Hasta el momento se desconocen las causas de su fallecimiento, pero el científico padecía una enfermedad motoneuronal relacionada con la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que fue agravando su estado con el paso de los años.
“Su coraje y persistencia junto con su brillantez y humor inspiraron a gente alrededor del mundo. Una vez dijo ‘No sería un universo si no fuera el lugar de las personas que amas’. Lo extrañaremos por siempre”, dijeron los hijos del afamado físico.
De acuerdo con el vocero, la Universidad de Cambridge ha ofrecido amablemente abrir un libro de condolencias en el colegio Gonville y Caius “para cualquiera que quiera rendir tributo a la vida y obra del profesor Hawking”.
Fue físico teórico más reconocido de su era. Hawking escribió de manera tan lúcida sobre los misterios del espacio, el tiempo y los agujeros negros, que su libro “Breve Historia del Tiempo”, se volvió un éxito de ventas a nivel internacional, convirtiéndolo en una de las mayores celebridades del mundo científico desde Albert Einstein.
A pesar de que su cuerpo fue atacado por la esclerosis lateral amiotrófica cuando Hawking tenía 21 años, el físico sorprendió a los médicos al vivir durante más de 50 años con una enfermedad que suele ser letal.
Un genio que pasó a la historia aún antes de morir
Nacido en la ciudad universitaria de Oxford, cerca de Londres, el 8 de enero de 1942, en el tricentenario de Galileo, Stephen William Hawking siempre creyó que la ciencia era su sino.
El científico pasará a la historia, entre otros méritos, como creador de la teoría del “big bang”, término con el que se refirió al origen del espacio y el tiempo, pero también fue un estudioso de los agujeros negros que, según expuso, no son completamente negros ya que emiten radiación.
Su obra “Breve historia del tiempo”, de 1988, recoge buena parte de sus descubrimientos y teorías y ha tenido ventas superiores a los 25 millones de ejemplares.
Hawking reconsideró su propia teoría sobre los agujeros negros en 2004 y expuso una nueva, que cuestiona que sean una especie de pozo sin fondo, como él mismo había mantenido.
En julio de 2015 presentó en la Royal Society de Londres un proyecto de búsqueda de vida extraterrestre.
El físico teórico, nacido en una familia de intelectuales, fue diagnosticado de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) en 1963.
Sentado en una silla de ruedas, desde 2005 sólo podía comunicarse moviendo un músculo bajo su ojo con el que accionaba un sintetizador de voz.
Hawking disfrutaba de un estatus de estrella del rock, y su vida fue objeto de una película, “The Theory of Everything”, que le valió el Oscar al actor que lo encarnaba, Eddie Redmayne.
Titular de la cátedra de Newton
En 1979, fue nombrado titular de la prestigiosa Cátedra Lucasiana de la Universidad de Cambridge, centro al que llegó procedente de la Universidad de Oxford para estudiar astronomía teórica y cosmología.
La cátedra, a la que tuvo que renunciar al cumplir la edad límite de 67 años, fue ocupada tres siglos antes por el ‘padre’ de la gravedad Isaac Newton.
Hawking puso a prueba las teorías de Newton en 2007, cuando a los 65 años de edad realizó un vuelo de gravedad cero en Estados Unidos, en lo que esperaba fuera sólo un primer paso antes del vuelo suborbital espacial que esperaba llegar a realizar.
“Pienso que la raza humana no tiene futuro si no va al espacio”, insistió en los últimos años de su vida.
“Creo que la vida en la Tierra está ante un riesgo cada vez mayor de ser destruida por un desastre, como una guerra nuclear repentina, un virus creado genéticamente u otros peligros”, dijo.
Protagonizó numerosos documentales e incluso hizo apariciones estelares en populares series televisivas como “Star Trek” y “The Simpsons”.
En 2007, Hawking publicó un libro para niños, “La llave secreta de George para el universo”, con su hija, Lucy, en el que trataba de explicar el sistema solar, los asteroides, sus queridos agujeros negros y otros cuerpos celestes.
Recibió innumerables reconocimientos y tí­tulos honoríficos, y fue condecorado Comandante de la Orden del Imperio británico por la reina Isabel II.
El astrofísico continuó trabajando e investigando hasta el final, sin perder su curiosidad y su humildad ante los innumerables misterios de la ciencia.
“Me parece que acabo de perder 100 dólares”, admitió en 2012 tras el anuncio del descubrimiento del bosón de Higgs, la escurridiza partícula postulada por Peter Higgs y considerada como el santo grial de la cosmología.
El único enigma que, según él, nunca logró desentrañar, fueron “las mujeres”. “Un misterio total”, declaró una vez a la revista New Scientist.
Hawking contrajo matrimonio en 1965 con Jane Wilde, con quien tuvo tres hijos. La pareja se separó al cabo de 25 años y él se casó con su enfermera, Elaine Mason, mucho más joven, de quien también se divorció en 2006 en medio de rumores de maltrato.

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