Sabor
y Tradición: Tamales a la cubana
LA
HABANA.— Antonio Fajardo se inspiró en la historia de Olga Moré Jiménez. Mujer
viuda que para mantener a su familia decide hacer tamales para vender, con pica
o sin pica. Que con sus habilidades culinarias y su gracia en el pregón, logró
popularizar ese manjar de la cocina criolla, el tamal en hoja.
Receta
que irá a la tumba, aunque ha rebelado algo a su hija: “Nooo, no, no, la receta
no se la doy a nadie”, como le contaba a Nirma Acosta en una entrevista para La
Jiribilla. “¡Qué se sigan preguntando como hace Olga los tamales que le quedan
tan rico…..Oiga, los tamales más ricos de La Habana los hago yo”.
Así
contaba Olga a más de sus ochenta años de vida. No cabe duda que sus tamales
deslumbraron y que fueron la fuente de inspiración para este son de Fajardo.
Que lo popularizó en el mundo y, como dice Olga, “hasta en Nueva York, cuando
fui quisieron probar mi cocina”. Cuenta además, que Oscar de León cuando estuvo
en Cuba quiso visitarla. Eso lo contó Moré Jiménez a quien Fajardo inmortalizó
como Olga, la Tamalera.



