Sexoservidoras:
entre la
necesidad y la explotación
Alejandra Villanueva
Le
llaman el oficio más antiguo del mundo. Muchas mujeres lo ejercen en Cancún, la
mayoría por la necesidad de sobrevivir día a día, de alimentar a sus familias,
a sus hijos, a sus padres. Cada una tiene una historia distinta de vida, pero
similar en los motivos que las orillaron a ejercer el sexoservicio:
La necesidad de obtener algo de dinero, aunque muchas veces orilladas bajo el
engaño, la explotación o la amenaza.
Caminar
entre las calles estrechas de las supermanzanas
63, 66 y 67 es encontrarse con un panorama de pobreza, de necesidad, de
cuarterías sucias donde habitan lo mismo trabajadores de la construcción,
obreros de todo tipo, y sexoservidoras de todas edades e incluso de otras
nacionalidades, sobre todo centroamericanas llegadas a Cancún bajo la fantasía
de la promesa de la prosperidad y de una mejor calidad de vida.
